Cita

"En la Plaza Real de Barcelona se pueden encontrar especimenes humanos de todos tipos. Ahí convergen gentes extremadamente diversas: puede verse a los clásicos turistas que se sientan a tomar copas en las terrazas que rodean la plaza o a comer en finos restaurantes;  a gente joven y viajera que se reúne cerca del hostal Kabul donde se puede beber cerveza a bajo precio; pero también personajes de baja calaña: yonkees, vendedores de drogas marroquíes que suavemente susurran al oído de los caminantes “schich..., schich”; o también okupas flautistas, músicos y artistas callejeros, y gente de  vidas curtidas de toda clase. Ciertamente se genera un extraño contraste, que sin embargo suele convivir en una especial armonía, un cierto respeto mutuo generado por el entorno único de la caleidoscópica plaza."

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