Poema oscuro

 

En la desesperación en la cual vivo

La noche me retiene, por incontables horas

El agrio lamento o la turbia vigilia me impulsan por el camino de la duda

de la desidia

o de la muerte temprana.

A veces sin llorar invoco nuevos sueños que se presentan llenos

y saben de mi esencia

saben de mi constancia

sumergida

alterada

perdida entre la monótona repetición de los fracasos.

No sé si alguna vez

O nunca

o siempre

Ilusos, iluso, enfermo.

El fervor de la imaginación se hizo conmigo;

nació conmigo, me guió, me hirió, me impulsó, me ató, me liberó, me dominó, me acercó a donde viven los sabios

para dejarme caer por la colina

colgando de un lazo cruel

de vanidad destruida

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