absoluto

   La última visión es de una zona portuaria. Uno de esos paisajes desolados al alba entre grúas y contenedores, junto a un frío muro de hormigón. Sopla un viento brumoso  y aunque se escucha el eco de algunos sonidos desperdigados, no hay nadie por ahí. Pero no es más que la última visión, y quizás también la primera, porque el final y el principio no son más que el mismo punto de un círculo completo, en la infinita extensión del cero absoluto. 

   

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