Es verdad...

Es verdad. Si la máscara discreta

Oculta su tormento al corazón:

Nadie sabe el abismo que el poeta

En los dinteles de la vida vio.

De verde fue, magnifico y sencillo -

A un suave amor su cuerpo sacudir,

Y tenderse, cruzado pajecillo,

Como en un nido fresco un colibrí.

De verle fue, con férvida elocuencia,

Ruiseñor vocinglero, arrebatar -

Y luego, junto al libro de la ciencia,

¡Perdonar, sonreír, aletear!

Fue la pública fama su riqueza,

Un martirio celeste su blasón,

Y más que oro brillaba su pureza

A la luz de aquel sol que es más que sol.

Dicen que la malvada baila en fiestas

Y en calma escucha el sueño de Macbeth;

Dicen que rompe al son de las orquestas

Su corona primera de mujer: -

Crece a la par de la gentil doncella

El árbol puro del primer amor:

Pero, sépalo al fin la infame aquella:

La pureza no da más que una flor.

El pobre mozo, los heroicos labios

Pliega, como quien quiere sonreír -

Y en pie, volviendo a sus infolios sabios

 

¡Adiós! llorando dice al mes de Abril.

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